viernes, 5 de mayo de 2017

¿Cómo interrogar atacando la fiabilidad del testimonio del testigo?

La fiabilidad puede entenderse como la confianza o seguridad que proporciona alguien o algo, lo que llevado al testimonio del testigo significa que la evidencia que este proporciona puede ser aceptada como libre de errores. Por lo tanto, la fiabilidad del testimonio es un elemento esencial de todo sistema judicial, pues en la medida que este sea lo más fiable posible, menos errores judiciales se producirán y mayor seguridad y confianza transmitirá dicho sistema a la sociedad.

No obstante, todo testimonio, al depender de un ser humano, puede ser erróneo, no solo de forma voluntaria (cuando el testigo miente) sino de forma involuntaria (errores de percepción),por lo que el abogado al interrogar, y especialmente en la fase de contrainterrogatorio, vendrá obligado a emplear las técnicas oportunas para chequear y someter al debido control la evidencia del testigo, en la búsqueda de errores que permitan eliminar o minimizar la fiabilidad del testimonio.



Es objeto del presente post examinar, siguiendo la exposición de Marcus Stone[1], los errores más comunes que se producen en los testimonios evacuados por los testigos como consecuencia de errores relacionados con el evento observado, entre los que analizaremos el propio evento y las condiciones de observación.


El evento observado.
  • Grado de exposición: El tiempo de observación de determinado evento puede influir en el grado de percepción del mismo por el testigo, por lo que a mayor duración de la exposición más seguridad y confianza tendrá el testigo respecto a la certeza de lo percibido. Por ello, este factor deberá considerarse en el contrainterrogatorio cuando la exposición sea muy breve, cuestionando así la posible certeza del testigo.

  • Movimiento: El movimiento de personas u objetos durante la percepción del evento puede dificultar la percepción del testigo,por lo que cualquier evidencia en la que participe el factor movimiento debe ser empleada por el interrogador para generar dudas sobre el testimonio.

  • Número de personas: La observación de más de una persona al mismo tiempo es difícil para el observador y puede generar confusión, ya que su atención se verá fragmentada. Esta situación, de especial trascendencia en los casos en los que el delito se comete por un grupo de personas, permite al abogado contrainterrogar a fin de determinar el grado de participación en los hechos de determinado sujeto (una persona que pasaba por allí, otra que, si bien actúo, no lo hizo con el grado de responsabilidad que otra, etc.).

  • Violencia: La observación de un acto violento genera cierto estrés que puede afectar la percepción del evento, máxime si se es la víctima del delito. Por ello, durante el contrainterrogatorio, y más si la situación de violencia puede combinarse con otros factores, el abogado deberá cuestionar la fiabilidad del relato.

  • Ambigüedad: En ocasiones, los hechos observados pueden ser, de por sí, ambiguos, quedando sometidos más que a la percepción, a la interpretación o a la opinión del testigo. Imaginemos u conductor que avanza muy lentamente ante la policía, que considera dio proceder como un estado de dicho conducción bajo efecto de bebidas alcohólicas. Otro ejemplo podría ser el roce físico con un menor en determinadas circunstancias (v.g. en una piscina). En consecuencia, en estas situaciones, el interrogador debe destacar la ambigüedad y atacar las opiniones e interpretaciones subjetivas del testigo.

  • Sonidos: Numerosos hechos se producen en un contexto en el que aparecen sonidos (gritos, rotura de cristales, disparos, etc.), siendo a veces considerados como factores esenciales del testimonio. En estos casos, al ser de percepción subjetiva, pueden ser cuestionados en el interrogatorio a través del examen de su naturaleza o localización. En ocasiones, los sonidos pueden impedir que un hecho sea percibido, por lo que el abogado deberá servirse de esta circunstancia.


Las condiciones de observación.


  • Iluminación: Es común que las acciones delictivas se produzcan amparadas por cierta oscuridad, por lo que la cualidad y cantidad de la luz será un factor de notable importancia para admitir un testimonio como fiable. Por ello, el abogado deberá insistir en el grado del mismo (luz natural y artificial) cuando sea preciso para la defensa. Dada la tendencia del testigo a negar la falta de luminosidad, será conveniente disponer de una información comparativa adecuada así como de revisar las capacidades perceptivas del testigo.


  • Distancia: La distancia del evento percibido es fundamental, ya que la cercanía o lejanía condicionarán la fiabilidad del testimonio sobre lo percibido. Para poder cuestionar el testimonio basado en la distancia es fundamental que el abogado disponga de datos objetivos que permitan realizar la oportuna comparación.


  • Tiempo meteorológico: La visibilidad puede verse afectada por la niebla, lluvia, deslumbramiento solar, etc. Igualmente, puede oscurecer ventanas, gafas, etc. En estos casos, es fundamental disponer de datos objetivos referidos a los factores atmosféricos y poder demostrar la injerencia de estos sobre la percepción, puesto que los testigos suelen negar la influencia de esta sobre su testimonio.


  • Obstrucciones: En ocasiones obstáculos naturales o artificiales pueden impedir la observación del evento, lo que permitirá al abogado atacar el testimonio, si bien deberá disponer de datos objetivos como planos, fotografías, etc.


  • Distracciones: No es extraño que cuando sucede el evento principal, el testigo puede estar dedicado a otras labores o incluso con su atención puesta sobre otros factores. En estos casos es labor del abogado resaltar dichas situaciones para cuestionar el grado de información del testigo sobre el evento principal.


Como conclusión, hemos de destacar que, dado el carácter estratégico de todo interrogatorio, este deberá llevarse a cabo de forma que el testimonio sea sometido por el abogado a un riguroso control, y para ello será fundamental el análisis pormenorizado de la concurrencia de diversas circunstancias en el evento observado. Solo de esta forma, podrá obtenerse uno de los objetivos esenciales del contrainterrogatorio: desacreditar el testimonio.