miércoles, 3 de febrero de 2016

Plus de peligrosidad, tóxico o penosidad. ¿Cuando se pagan y que sucede si la empresa no los reconoce?

No todos los trabajos son iguales, por tanto, no todos se retribuyen de la misma manera. Existen ciertos trabajos que por su dificultad o gravosidad en las condiciones que se realizan conllevan unos plus de retribución en nómina. 

Por lo tanto, esto nos conlleva a plantearnos una serie de cuestiones, ¿Es verdad que si concurren alguna de estas circunstancias, peligrosidad, penosidad o toxicidad se tiene que pagar el plus obligatoriamente? ¿Como se debería proceder para la instauración en la empresa? ¿Se debe avisar a inspección, o directamente a la mutua a que haga mediciones? ¿Quien es el encargado de fijar la peligrosidad, un juez o basta el informe del inspector? ¿A partir de que se nos conceda el plus de peligrosidad, se puede pedir con caracter retroactivo y en tal caso, que se podría pedir un año atrás o mas?

Para que los trabajadores puedan percibir estos complementos salariales es necesario lo siguiente:


1. Que los pluses por trabajos peligrosos, tóxicos o penosos esté prevista su retribución (de forma específica) en el convenio colectivo de aplicación o en contrato individual.

2. Que, a falta de acuerdo entre empresario y trabajadores (respecto a la calificación del trabajo), la jurisdicción laboral resuelva que el puesto de trabajo reúne tales características.

Por tanto y como te comento, la jurisdicción laboral es la competente en declarar la condición de toxicidad, peligrosidad o penosidad de los trabajos concretos en que se estimen esa circunstancia. Declarada por el juez la misma, solo tendrá los efectos desde su declaración como tal, por lo que no lleva aparejado ningún efecto económico retroactivo.

Esta clase de pluses se han de calcular, sobre los días efectivamente prestados en esa situación, pues se trata de un complemento salarial.

Decirte finalmente, que estos pluses tendrán la retribución que para la misma establezca el convenio colectivo de aplicación o en su defecto, la que se acuerde con la empresa. Normalmente suele establecerse un porcentaje sobre el salario base.



¿Quieres saber si tu trabajo es penoso, tóxico o peligroso?


El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales establece una serie de criterios para delimitar cuáles son los trabajos excepcionalmente penosos, peligrosos, insalubres o tóxicos, según la delimitación de los conceptos recogidos en el artículo 23 del R. D 1561/1995.

1. Peligrosidad

Se incluyen en este apartado sólo los riesgos de accidente, es decir, los tradicionalmente abordados por la Seguridad en el Trabajo.

2. Toxicidad

Los relavitos a:

-Riesgos por inhalación de contaminantes químicos, teniendo en cuenta también, la aportación de otras posibles vías de ingreso al organismo, como la dérmica o la digestiva.

-Riesgos por contacto repetido con irritantes dérmicos primarios de acción moderada, tales como ácidos o álcalis débiles, sustancias desengrasantes, aceites, etc.

* El contacto con irritantes dérmicos primarios de acción enérgica, es decir, con sustancias corrosivas, será siempre accidental y, por lo tanto, no se incluye en este apartado sino en el de “peligrosidad”.

3. Penosidad

-Riesgos por exposición a ruido o vibraciones.

-Riesgos por exposición a calor.

-Riesgos por exposición a frío.

-Trabajos que comporten una excesiva carga física o mental.

-Trabajos que supongan la concurrencia de varios factores de riesgo, aún cuando ninguno de ellos, individualmente considerado, supere su límite admisible


LEGISLACIÓN QUE LO REGULA.

Las directivas europeas y la propia Constitución obligan a nuestros representantes políticos a legislar sobre la materia.

Es la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, la que determina el cuerpo básico de garantías y responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una política coherente, coordinada y eficaz. Según el artículo 6 de la misma serán las normas reglamentarias las que irán fijando y concretando los aspectos más técnicos de las medidas preventivas.

Esa Norma reglamentaria que regula la toxicidad es el Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.


LA REALIDAD SOCIAL. 

Muchos trabajadores solicitan que se remunere la exposición a esos agentes químicos, que normalmente como dice el Real Decreto implican contacto por inhalación o por vía dérmica, y cuya eliminación es muy difícil llevarla a la práctica por diferentes motivos (consustanciales al propio proceso etc…) s

Sin embargo los sindicatos en general no apoyan esta medida porque supondría reconocer que se está por encima de los niveles de riesgo que permite la ley y eso es inaceptable debiendo ser denunciado, pero entiendo que la solicitud de un posible plus no impide la denuncia de esos excesos, ya que al no ser un plus consolidable en el mismo momento en el que desaparecen las causas que lo originan desaparecería la razón de su cobro.

Por tanto estos trabajadores que solicitan su cobro no entiendo, al contrario que los sindicatos, que estén renunciando por ello a que se cumpla la ley ni a denunciar cualquier actuación que la vulnere, pues mientras no sea posible cumplirla en su totalidad hay trabajadores que sufren sus consecuencias y si bien no es el objeto que los trabajadores debieran buscar, es una forma de canalizar esa agresión; mientras tanto nada impide repito que se soliciten mediciones periódicas, mejoras, controles médicos etc… no renunciando de ningún modo a atacar el origen del problema.

Se hace necesaria a la vista de lo expuesto que para la efectividad de este plus de toxicidad debiera realizarse una adecuada valoración de los puestos de trabajo y como se ha reiterado el plus de toxicidad no debiera ser impedimento para reclamar un cumplimiento integral y una adecuada prevención de riesgos laborales en la empresa, dónde las sustancias químicas son las causantes como se ha dicho de más de 18000 accidentes, lo cual puede llevarnos a resumir que si bien cada vez es mayor el cumplimiento de la ley y su desarrollo reglamentario ,muchísimas empresas deben hacer un importante esfuerzo para evitar que los trabajadores sigan sufriendo las consecuencias negativas de esas sustancias químicas, máxime cuando la mayoría no han sido objeto de evaluación y de las que lo han sido, ni la empresa ni los sindicatos informan a sus trabajadores.