lunes, 6 de junio de 2011

La inviolabilidad del domicilio. ART 18 CE.

LA INVIOLABILIDAD DEL DOMICILO. ART 18 CE.

Derecho que ampara launa esfera particular y delimitada, dentro de la que se pueden desarrollar sin interferencias externas, en plena intimidad y reserva, las actividades privadas del ciudadano de acuerdo con el modo de vivir de cada persona estime más conveniente.

Su titularidad se atribuye en igualdad de condiciones  a todos los españoles y extranjeros y apátridas, debidos a su intima vinculación a la dignidad de la persona. Más complejo es en el caso de personas jurídicas.


En los supuestos de titularidad compartida, se establece; en los domicilios privados el derecho de exclusión se disfruta con igualdad de intensidad por ambos conyuges, y en caso de discrepancias, este debe primar sobre el de admisión.

En cuanto a los hijos, se hallan limitados por el derecho de sus padres en los casos de minoría de edad, pero cabe defender una cotitularidad compartidad cuando son mayores de edad.

Igual régimen se puede mantener en los supuestos de domicilios compartidos entre amigos, sin embargo, en el caso de comunidades públicas, el derecho de exclusión se atribuye al superior jerárquico.

El fundamento a este derecho se encuentra en el respeto de la vida privada y familiar, que se quiere preservar de intromisiones ajenas, tanto de los poderes públicos, como de otros particulares.

A)    La noción de domicilio constitucional.

Se carece de un concepto unificado. Se habla de domicilo civil, fiscal, administrativo, y de morada en el ámbito penal. Para determinar el domicilio amparado en el artículo 18. 2 de la CE, distinguimos 3 precisiones, va mucho más allá concepto domicilio administrativo, entendido como espacio donde la persona ejerce sus derechos y obligaciones, así como destacamos la irrelevancia del concepto domicilio fiscal, es más reconducible al concepto de morada penal.


 Se distinguen en el concepto de domicilio elementos esenciales y elementos accidentales. Los primeros, cabe destacar:


1, Existencia de un espacio aislado del mundo exterior, que expresa el deseo de exclusión del particular frente a terceros.

2. La necesidad de su destino al desarrollo de la vida privada.

3.  La irrelevancia del titulo juridico particular o de la naturaleza de la situación jurídica amparada.

4. La actualidad de su disfrute, excluyendo los domicilios abandonados, o aún no ocupados.


Son en cambio, elementos accidentales,


  1. La estabilidad del ámbito físico en que se asiente el domicilio. Por lo tanto, lo pueden ser tiendas de campañas, caravanas.
  2. La habitualidad del espacio físico en que se concreta el domicilio.
  3. La voluntariedad de la residencia. (casas cuartel)
  4. La denominada affectio familaris.


EXPEPCIONES.

Sin embargo, no es un derecho absoluto e ilimitado, sino que puede entrar en conflicto con otros derechos. Excepciones tasadas expresamente en el artículo 18.2 CE, por lo que el legislador no puede desvirtuar ese contenido protegido.


a)      Consentimiento.  Se admiten no solo las formas expresas, sino las tacitas (551 Lecrim).  El consentimiento ha de prestarse absolutamente libre, y no viciado por intimidación o presión psicológica alguna.

b)       Resolución judicial. La inviolabilidad del domicilio se puede vulnerar siempre que exista resolución judicial que lo autorice, sin que esta tenga que tener necesariamente causa en un procedimiento penal. La entrada autorizada se caracteriza:

1.      Carácter principal frente al consentimiento.
2.      Exime del delito de allanamiento de morada por violación de domicilio.
3.      Acto sometido a la exclusividad jurisdiccional., ejercido de un modo proporcionado y motivado.
4.      Se requiere el respeto en las diligencias de entradas, pues de no ser así, se produciria la invalidez  de las pruebas obtenidas en los registros y pesquisas.
5.      Es el juez quien decide si prevalece el derecho del artículo 18.2 u otros valores e intereses.

c)      Delito flagrante. Es la excepción clásica a la inviolabilidad del domicilio (779   Lecrim). Se produce según las jurisprudencia del supremo: “Cuando se sorprende al delincuente en el momento de cometer el delito o inmediatamente después en relación tal con el objeto o los efectos utilizados en su realización, que ello sea una prueba de la existencia del delito y de la intervención del delincuente en el mismo.

La aplicación de dicha interpretación es restrictiva,  exige que se tenga conocimiento fundado que lleve a la constancia de que se está cometiendo un delito. El TC exige que el concepto de flagrancia  exige la percepción sensorial del delito, y  no sólo un conocimiento, por muy fundado que sea o por mucha presunta evidencia que pueda producir.

d)     Estado de necesidad. Esta causa de justificación se encuentra recogida en el artículo 20. 5 C.P.


SUSPENSIÓN Y GARANTÍAS.

El derecho de inviolabilidad del domicilio puede ser suspendido provisionalmente en los casos; en los que se hayan declarado los estados de excepción o de sitio. O en los supuestos de bandas armadas o terroristas. La intervención habrá de ponerse en cualquier caso en conocimiento de las autoridades policiales.