sábado, 18 de diciembre de 2010

Declaración de rebeldía. Efectos.



Resumen.- El demandado en un procedimiento civil puede optar por la realización de tres posturas diferentes. La primera oponerse a las pretensiones del actor, planteando una oposición formal mediante la contestación de la demanda. La segunda personarse en el procedimiento y no contestar la demanda. Y la tercera puede permanecer en la situación procesal de rebeldía, no personándose en el proceso. A esta última posibilidad vamos a referirnos en este artículo.
I.- La rebeldía como ausencia jurídica
La rebeldía es la situación jurídica contraria a la comparecencia en el proceso. Por tanto, es aquella situación que se produce una vez finalizado el trámite del emplazamiento para contestar la demanda o la citación para comparecer en juicio. De forma análoga a lo dispuesto en la Lec de 1881 en su artículo 527 la Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil dispone en su artículo 496.1 que
“Será declarado en rebeldía el demandado que no comparezca en forma en la fecha o en el plazo señalado en la citación o emplazamiento. ”
Sin embargo, siendo el elemento objetivo de la incomparecencia del demandado el único motivo para que nazca la declaración de rebeldía, debe diferenciarse de otras incomparecencias o ausencias involuntarias del demandado por causas no imputables al mismo (fuerza mayor, desconocimiento de la demanda y del pleito, cambio de domicilio antes de la citación o emplazamiento, etc.) o que obedecen a una infracción de las normas que sobre citaciones y emplazamientos contiene la Ley de Enjuiciamiento Civil; por ejemplo, las de los artículos 155 y 156 sobre la designación de domicilio por el demandante o, en su caso, las que regulan la actividad del tribunal encaminada a averiguar el domicilio o paradero del demandado. Pues en estas situaciones ajenas a la voluntad del demandado, éste se halla privado de su derecho fundamental a la defensa, audiencia y contradicción.

La Lec vigente no distingue expresamente entre las causas de la voluntariedad. No obstante, siendo la misma respetuosa con el derecho fundamental a la defensa, permite recuperar las oportunidades procesales de defensa y audiencia aun cuando comparezca el demandado con posterioridad al término del emplazamiento. Así, le otorga ampliamente el derecho a la prueba en la segunda instancia si comparece en la primera después del período de prueba (artículo 460.3). En otras ocasiones le restituye los plazos para realizar aquellos actos que precluyeron por causa de fuerza mayor (artículo 134), sin que ello implique retroceder el procedimiento ni la sustanciación del pleito (artículo 499). En otras, puede obtener la rescisión de la sentencia firme y la restitución del proceso (artículo 501).

De todo lo dicho hasta ahora, puede deducirse que la incomparecencia voluntaria del demandado al proceso nos plantea una doble cuestión. La primera es la imposibilidad de que se pueda declararse al actor o demandante en situación de rebeldía. La segunda la necesidad de un proceso regularmente iniciado y de una citación en forma legal para que pueda producirse la declaración procesal de rebeldía.

De esta forma, la situación de ausencia, es una situación jurídica y no material que, por ello, sólo es subsanable mediante la personación en forma de la parte demandada al proceso. Así dispone el artículo 499 de la Lec que: 
Cualquiera que sea el estado del proceso en que el demandado rebelde comparezca, se entenderá con él la sustanciación, sin que ésta pueda retroceder en ningún caso.”, en términos similares al derogado artículo 766 de la Lec de 1881.

II.- El principio de dualidad de partes y de contradicción
La declaración de rebeldía si bien afecta al normal funcionamiento del proceso, no implica una modificación de los aspectos esenciales del mismo. Así la rebeldía afecta a los principios básicos de dualidad de las partes y de contradicción.

En relación al principio de dualidad de partes, la declaración de rebeldía no supone que el proceso se siga ante una sola parte, pues la relación jurídica procesal se construye a partir de la notificación válidamente realizada de la demanda a la parte demandada. En este sentido los efectos que la ley liga a la declaración de rebeldía del demandado son efectos procesales que implican la pérdida de posibilidades procesales a una de las partes, pero nunca significa que no se le tenga por parte, pues el demandado no sólo tiene la posibilidad de personarse en el proceso en cualquier momento, sino que puede recurrir y, obviamente le afecta el pronunciamiento contenido en la sentencia.

Por ello, el proceso seguido en ausencia del rebelde es un procedimiento perfectamente válido, lo que no sucede cuando la demanda no es notificada, con todos los requisitos legales, a la parte demandada. Esta falta de notificación supone la declaración de un proceso inválido que puede ser anulado, pues se vulnera el principio de defensa del demandado.

Por otra parte, el principio “audiatur et altera parts” o de audiencia bilateral, se contiene en el artículo 24 de la Constitución Española y expresa la necesidad de que nadie pueda ser condenado sin ser oído. Sin embargo, condicionar la existencia del proceso a la presencia del demandado, sería ofrecer a éste unas posibilidades exageradas, de tal forma que la ley dejaría en manos del demandado la existencia misma de la jurisdicción.

En este sentido, históricamente se ha entendido que no se vulnera el principio de contradicción siempre que se dé la posibilidad y medios al demandado para ser oído, lo que se concreta en una citación a juicio válida y conforme a derecho.

III.- Efectos de la declaración de rebeldía
La situación de rebeldía produce determinados efectos en la esfera del proceso para el demandado. En líneas generales, la declaración de rebeldía no será considerada como allanamiento ni como admisión de hechos de la demanda, salvo los casos en que la ley expresamente disponga lo contrario (Artículo 496.2, in fine de la Lec). Como señala el Catedrático de Derecho Procesal Jorge Verger Grau, en su artículo titulado “La rebeldía en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil” existen en la ley las excepciones siguientes a este principio general:

“a) en los juicios verbales de protección de derechos reales inscritos (440.2), en los casos de los números 7º del apartado 1º del art. 250, en la citación para la vista se apercibirá al demandado de que, en caso de no comparecer, se dictará sentencia acordando las actuaciones que, para la efectividad del derecho inscrito, hubiere solicitado el actor. 
b) En los juicios de desahucio de finca urbana por falta de pago de rentas o cantidades (440.3), el tribunal indicará, en su caso, en la citación para la vista, la posibilidad de enervar el desahucio conforme a lo establecido en el apartado cuarto del art. 22 de esta Ley. También se apercibirá al demandado que, de no comparecer a la vista, se declarará el desahucio sin más trámites.
 c) En los juicios verbales por incumplimiento de obligaciones derivadas de contratos inscritos en el registro de Venta a Plazos de Bienes Muebles, si el demandado dejare transcurrir el plazo (cinco días desde el emplazamiento) sin anunciar su oposición se dictará, sin más trámites, sentencia estimatoria de las pretensiones del actor (444.4). 
d) En el juicio verbal por interdicto de adquirir la posesión, habiéndose instado a los interesados a comparecer y reclamar, si nadie compareciere, se confirmará al demandante en la posesión (441.1.II). 
e) En el juicio verbal basado en incumplimiento de contrato de arrendamiento financiero si el demandado no compareciere o, comparecido, dejare transcurrir el plazo sin anunciar su oposición o pretendiera fundarla en causa no autorizada, se dictará sin más trámites sentencia estimatoria de las pretensiones del actor (441.4). Cuando habiendo anunciado su oposición no asista a la vista sin justa causa o asista, pero sin formular oposición basándose en algún motivo previsto en la Ley, también se dictará sentencia estimatoria de las pretensiones del actor (441.4).
 f) En el proceso monitorio, si el deudor requerido no compareciere ante el tribunal, éste dictará auto por el que despachará ejecución por la cantidad adeudada (816.1). 
g) En el juicio cambiario, cuando el deudor no interpusiere demanda de oposición en el plazo establecido, se despachará ejecución por las cantidades reclamadas (825)”.

Los efectos procesales son los siguientes:
  • La declaración de rebeldía
El primer efecto derivado de la falta de comparecencia en forma del demandado es la declaración de rebeldía que hace el tribunal cuando el demandado no comparece en forma en la fecha o plazo señalado en la citación o emplazamiento (artículos 496.1, en general y 442.2, para el juicio verbal de la Lec). La declaración de rebeldía implica un doble efecto. En primer lugarmientras se permanezca en esta situación el demandado no podrá realizar ningún acto procesal y el proceso se desarrolla sin la presencia del demandado. La segunda que se produce unas importantes modificaciones en orden a la notificación de los actos procesales del rebelde, que analizaremos a continuación.
  • El régimen de notificaciones
A este efecto se refiere el artículo 497 de la Lec, que es del tenor literal siguiente:
“1. La resolución que declare la rebeldía se notificará al demandado por correo, si su domicilio fuere conocido y, si no lo fuere, mediante edictos. Hecha esta notificación, no se llevará a cabo ninguna otra, excepto la de la resolución que ponga fin al proceso. 
2. La sentencia o resolución que ponga fin al proceso se notificará al demandado personalmente, en la forma prevista en el artículo 16 1 de esta Ley. Pero si el demandado se hallare en paradero desconocido, la notificación se hará por medio de edicto, que se publicará en el «Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma» o en el «Boletín Oficial del Estado». Lo mismo será de aplicación para las sentencias dictadas en apelación, en recurso extraordinario por infracción procesal o en casación. ”
Asimismo resulta interesante destacar la notificación mediante edictos de la resolución en que se declara la rebeldía del demandado cuando su domicilio no fuere conocido. Sin embargo, cuando el domicilio del rebelde fuere conocido, la resolución (providencia, por no tratarse de ninguno de los supuestos del 206.2.ª LEC) se le notificará por correo ( postal o telegráfico, en la forma prevista en el 160.1; es decir, certificado con acuse de recibo), lo que puede ser útil cuando la cédula de emplazamiento no haya llegado a su poder por no haberse notificado en persona.
Respecto a la resolución o sentencia que ponga fin a la instancia o recurso la notificación se hace de acuerdo con el art. 161; esto es, en persona o, subsidiariamente, a familiares, conserje o, en el lugar del trabajo, a la persona que manifieste conocer al demandado o, si existiere, en la dependencia encargada de recibir documentos u objetos. Si el demandado se hallare en paradero desconocido, la notificación de sentencia se haría por edictos publicados en el Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma o en el B.O.E. Y, añade el 497.2, lo mismo será de aplicación para las sentencias dictadas en apelación, recurso extraordinario por infracción procesal o en casación.
  • Comunicación al rebelde llamado por edictos de la pendencia del proceso
A este respecto el artículo 498 de la Lec dice que:
Al demandado rebelde que, por carecer de domicilio conocido o hallarse en ignorado paradero, hubiese sido citado o emplazado para personarse mediante edictos, se le comunicará la pendencia del proceso, de oficio o a instancia de cualquiera de las partes personadas, en cuanto se tenga noticia del lugar en que pueda llevarse a cabo la comunicación.” 
Ahora bien, como señala el profesor Jorge Verger Grau, en el citado artículo: “aun cuando la medida parece dirigirse sólo al citado o emplazado por edictos, qué duda cabe que también puede ser eficaz en otros supuestos; por ejemplo para el citado en el lugar de trabajo o a través de terceras personas que, sin embargo, no recibe la cédula. La interpretación pro constitutione del precepto y la especificación de que se comunicará al demandado la pendencia del mismo en cuanto se tenga noticia del lugar en donde pueda llevarse a cabo la comunicación autorizan una amplia interpretación de su alcance”.